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COSAS
INÚTILES QUE NOS ENSEÑAN EN LA ESCUELA
22-12-2003
El otro día tuve que ir a recoger a mi sobrino al colegio. Y me quedé
alucinado. ¿Se han fijado en cómo salen los niños de la escuela?
Es algo espeluznante. Salen despavoridos, corriendo en cualquier dirección,
como endemoniados, empujándose y gritando... como huyendo de algo, que
piensas: ¿qué les harán ahí dentro?
Yo recuerdo que de pequeño no salía del colegio de esa forma tan
violenta. Francamente, yo la mayoría de las veces... ni entraba. A mí
me decían:
- Enriquito: si quieres ser un hombre de provecho, vas a tener que
estudiar un poco más.
Y yo les decía:
- Vale, pero si no quiero serlo, ¿puedo seguir como hasta ahora?
Pero a ellos les da igual, te cargan con un mochilón... ¡así de
grande!, y te dicen que todo eso te lo tienes que meter en la cabeza...¡Pero
qué empeño en meterme cosas en la cabeza! ¿No se dan cuenta de que no
cabe?
Además, en el colegio se aprenden muchas cosas inútiles. Por ejemplo:
¿para qué se tiran tres meses enseñándote a diseccionar una rana? Coño,
¡que te enseñen a pelar una gamba!
¿Y las matemáticas? Para empezar, te enseñan los conjuntos: estaban
los conjuntos conjuntos y los conjuntos disjuntos. Muy bien, me ha sido
muy útil en mi vida saber esto.
Ahora, el que cambió mi vida fue el conjunto vacío: le enseñaba las
notas a mi madre y ella me decía:
- Enriquito, ¿y este cero en matemáticas...?
- Mamá, no seas antigua, esto no es un cero, es un conjunto vacío.
Luego te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir.. Y dices:
"Ahora me enseñarán a pedir un crédito en el banco..." Pero
no. Lo que te enseñan es la raíz cuadrada... ¡Ay, amigos! ¡Qué gran
tema la raíz cuadrada! ¡Lo bien que me ha venido a mí saber calcular
la raíz cuadrada...! Sin ir más lejos la he usado... nunca.
Francamente,
¿a ustedes no les parece que ha llegado el momento de plantear este
asunto al Gobierno? La raíz cuadrada tendría que ser voluntaria, como
la mili.
Y luego llegaba el profesor y decía:
- Chicos, os voy a poner unos problemas.
Pues... cojonudo: Llevo una mochila de ocho kilos, me llaman Carabesugo,
me roban el bocadillo... ¡Y encima viene este tío a ponerme más
problemas!
Y dictaba:
Si Pedrito tiene seis manzanas, viene su hermana y le quita dos, viene
su primo y le quita otras dos y luego el perro se come una... ¿Cuántas
manzanas tiene Pedrito?
Pues no lo sé, pero, francamente, si quiere mi opinión... Pedrito es
gilipollas.
Otra cosa que te enseñaban era el latín y el griego, las lenguas
muertas... ¿A ustedes les parece bien que les enseñen lenguas muertas
a los niños? ¡Con razón por la noche no pueden dormir!
¿Y la sinalefa? ¡Eso tiene que ser una guarrada! Yo me negué a
estudiarla...
La clase de música... Muy bien, en casa no te dejan gritar ni jugar al
balón en el pasillo, pero puedes soplar la flauta hasta que se te
salgan los higadillos. Y tu madre ni mu... Total para aprender a tocar
"Debajo un botón, ton, ton..."
Por no hablar de la clase de gimnasia... ¿De qué te va a servir en la
vida saber dar una voltereta? ¿Y saltar el potro? ¿Se imaginan que en
un debate entre Aznar y Zapatero Aznar dijese: "Señor Zapatero,
usted va a subir las pensiones y va a bajar la gasolina, pero, ¿sabe
saltar el potro...? Déjese de demagogias... Salte el potro señor
Zapatero, salte el potro"?
La única vez que yo estuve atento en el colegio fue cuando explicaron
la reproducción humana. Aunque tampoco me sirvió de mucho: primero te
hablaban de un guisante... después de unas abejas que salían de su
colmena y llevaban el polen por ahí.. Y luego te enseñaban unos
dibujitos de una pareja en pelotas... Que yo pensaba: ¿Y aquí quién
de los dos tiene el guisante...?"
Pero ahí no se acababa el follón, porque yo sabía que había una cosa
que se metía en algún sitio... Y además estaba la cigüeña... Con lo
que me fui a mi casa pensando que la reproducción humana consistía en
que una cigüeña metía un guisante en una colmena y una abeja lo
esparcía... Muy bien... Yo no quiero molestar, pero entonces. ¿para qué
me sirve a mí la polla?
En fin, amigos, que según lo que nos enseñaban en la escuela, un
hombre de provecho es un tío que habla lenguas muertas, come guisantes,
da volteretas y toca la flauta... ¡Coño, este tío es Kung Fu!
Enrique San Francisco. Humorista
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