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Paz
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Paz !!!
SOLIDARIDAD
CON EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA
Recibido
por E-mail de Mari Carmen Sanz.
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ECLESALIA, 12
de enero de 2004
SOLIDARIDAD
CON EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA, AMENZADO DE MUERTE, Y
CON LA PRELATURA DE SÃO FÉLIX DO ARAGUAIA, MT, BRASIL
EUGÊNIO
RIXEN, obispo de Goiás en nombre de la CNBB. TOMÁS BALDUÍNO, obispo emérito
de Goiás como presidente de la CPT. ÉDEN MAGALHÃES, secretario
ejecutivo del CIMI. CARLOS ABICALIL, diputado federal por el grupo
parlamentario de Defensa del Derecho de los Pueblo Indígenas. 06/01/04
SÃO
FÉLIX DO ARAGUAIA (BRASIL).
ECLESALIA.-
En el inicio de los años 60, el latifundio financiado entró en el área
que posteriormente se llamó Suiá
Missu, cerca de un millón de hectáreas, adquirida gratuitamente del
estado de Mato Grosso por el paulista Ariosto da Riva. En los años 63 y
66 los indios Xavante de aquel área denominada Marãwatsedé
fueron deportados en aviones de la FAB (Fuerza Aérea Brasileña) a las
tierras de la cuenca del río Das
Mortes. En la operación murieron 90 indios. Los Xavante siempre
revindicaron aquella tierra como suya y con frecuencia se hacían
presentes en ella para cortar la palmera puti
para la construcción de sus arcos y flechas.
Ariosto
da Riva vendió la tierra al grupo Ometto de São Paulo, ligado a Açúcar
União. Este a su vez la vendió a ENI-AGIP, empresa mixta italiana que
tenía las filiales Liqüigás y Liqüifarm. En la Eco-92 de Río de
Janeiro, presionada por las ONG, la ENI-AGIP prometió verbalmente
devolver la tierra a los indios Xavante. Conocedores de esto, políticos y
latifundistas de la región y del estado estimularon la invasión del área
para impedir el retorno de los indígenas y garantizar para sí mismos
posteriormente la propiedad de toda la tierra. El área fue oficialmente
examinada, demarcada y homologada como área indígena, en una extensión
de 165.000 hectáreas.
A
lo largo de estos 12 años, los Xavante dieron indicios de querer retornar
al área. Ésta, mientras tanto, fue siendo negociada y ocupada
sucesivamente, creando hasta un distrito y pretendiéndose crear el
municipio Estrela do Araguaia.
Todos los que allí entraron sabían que es área indígena. Además de
todos esos ocupantes surgió un grupo ligado a la plantación de soja y
algodón. La cabeza más visible y agresiva se llama Gilberto Rezendo, “Gilbertão”,
Su grupo se autodenomina dueño de la Suiá Missu. A tal efecto él
adquirió ante notario el área de 165.000 ha., precisamente la destinada
a los indios. En el documento de compra este grupo asume todas las
obligaciones que graban el área, incluso reconoce que puede ser
revindicada por los pueblos indígenas.
De
repente, los Xavante nacidos en esta área y sus descendientes, decidieron
regresar a ella. Los ancianos Xavante manifestando su deseo de volver a la
tierra de sus ancestros antes de morir despertaron en los jóvenes
guerreros la obligación de propiciar este retorno. Hoy están en un
campamento a la orilla de la carretera BR-158, donde se relevan, en número
de 80. Los ocupantes, por su lado, se posicionaron en la misma carretera
separados de los indios por las policías militar y federal. Y para
impedir el retorno estos ocupantes quemaron dos puentes. Fue en ese
ambiente en el que surgieron las amenazas de muerte contra el obispo Pedro
Casaldáliga, y contra
funcionarios de la FUNAI (Fundación Nacional del Indio) en concreto
contra Edson Beiriz. La Prelatura fue alertada de esto por los organismos
federales que vienen vigilando el crimen organizado en el estado.
Aparecieron pintadas en la iglesia de Alto Boa Vista con expresiones de
“obispo traidor”, “queremos verdaderos padres” y una pancarta en
la carretera diciendo “La Prelatura está a favor del hambre del
pueblo”.
El
juez de la 5ª Vara del Tribunal Regional Federal de la 1ª Región,
Francisco de Deus, dictó un fallo preliminar desaconsejando la vuelta de
los Xavante alegando razones de seguridad para ellos. El Ministro de
Justicia, Márcio Thomaz Bastos, ofreció protección a D. Pedro,
que optó por una forma no ostentosa, discreta.
La
Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), representada por el
obispo de Goiás D. Eugênio Rixen; la Comisión Pastoral de la Tierra
(CPT), representada por D. Tomás Balduíno, obispo emérito de Goiás y
presidente de la misma, y el Consejo Indigenista Misionero (CIMI),
representado por Éden Magalhães, secretario ejecutivo, junto con Carlos
Abicalil, diputado federal del PT, como miembro del grupo parlamentario de
Defensa del Derecho de los Pueblo Indígenas, manifestaron con su
presencia en la Asamblea Pastoral anual de la Prelatura, en los días 5 y
6 de este mes. la total solidaridad a D. Pedro Casaldáliga y a su
Iglesia. Junto con D. Pedro manifiestan el apoyo al Pueblo Xavante, legítimo
dueño de esta área. Y con los propios indios Xavante revindican una
tierra apropiada para aquellos ocupantes que sean legítimos beneficiarios
de la reforma agraria.
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A
las personas y entidades que nos vienen manifestando solidaridad a
nosotros y al pueblo Xavante:
Escribo
en mi nombre personalmente y en nombre de la Prelatura de São Félix do
Araguaia. Y aprovecho la ocasión para responder colectivamente con esta
circular a los muchos amigos y amigas a quienes debo carta. Colectiva es
la Causa, colectiva la comunicación. Siéntanse cada uno y cada una
respondidos con el mayor cariño.
Estamos
recibiendo muchos comunicados de solidaridad en esta hora, preguntándonos
por la situación actual y pidiéndonos incluso qué acciones concretas de
solidaridad se podrían hacer.
La
situación está en un “impasse”. No hay aún una definición oficial.
Un grupo de indígenas xavante y un grupo de ocupantes del área de los
indios están apostados en la carretera, en actitud de presión. El día
23 de este mes de enero el gobernador de Mato Grosso visitará el área.
El día 29 del mismo mes, habrá una audiencia judicial. Y para principios
de febrero se espera la decisión del juez.
No
voy a describir detalladamente los antecedentes y las causas del
conflicto. Recuerdo, apenas, que los indios xavante fueron deportados de
esa área en la década de los 60, en aviones de la Fuerza Aérea Brasileña,
y que a raíz de esa deportación murieron 90 indios por causa del sarampión,
para el cual ellos no tenían defensas. Siempre, a partir de esa fecha,
los indios continuaron reivindicando el área como suya y la visitaron con
mucha frecuencia. El área, además, es oficialmente reconocida como indígena,
demarcada y homologada. Pero ha sido ocupada y vendida sucesivamente por
empresas latifundistas: Ariosto da Riva, Grupo Ometto, ENI-AGIP (empresa
italiana mixta nacional y particular). En la ECO-92, en Río de Janeiro,
esa última empresa prometió, de palabra, devolver la tierra a los indios
Xavante. Al saber eso, “fazendeiros” y políticos de nuestra región y
de nuestro Estado estimularon la invasión del área (para impedir el
regreso de los indígenas) y ella a lo largo de estos últimos once años
ha sido ocupada y fragmentariamente revendida por políticos, fazendeiros,
comerciantes y labradores. Ilegalmente se llegó incluso a transformar el
área en distrito y, con el nombre de “Estrela do Araguaia”, hasta se
pretendió crear en el área un municipio. Durante esos trece años, ha
habido varios intentos de retorno por parte de los indios xavante y se han
hecho algunos censos y averiguaciones oficiales en el área; nunca de modo
eficaz. Finalmente, en el mes de octubre último, los Xavante decidieron
firmemente retornar, porque el deseo vehemente de los viejos indígenas,
arrancados de Marãwãtsede , era no morir fuera de su tierra.
La
situación se ha agravado por la presencia en nuestra región de un grupo
poderoso y ambiguo, con fuerte respaldo político, interesado en la
plantación de soja, que sorprendentemente acaba de comprar el área,
ahora en 2003.
Es
en este clima cuando han surgido nuevas amenazas contra varios de nosotros
y contra algún funcionario de la FUNAI (Fundação Nacional do Índio).
Las autoridades competentes están plenamente informadas de la situación.
Sabemos perfectamente que la solución no es simple, pero defendemos lógicamente
el derecho primero del pueblo xavante, así como defendemos el derecho a
otra tierra, de reforma agraria, para los que sean labradores sin tierra
entre los ocupantes de esa área indígena.
Además
de las muchas manifestaciones de solidaridad de particulares y entidades,
la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil y varias Pastorales han
expresado su solidaridad oficialmente. El Ministerio de Justicia se ha
mostrado atento también.
La
hora es de “impasse”, digo, y el problema de esta área xavante se une
a otros varios conflictos en tierra indígena que se están dando
actualmente en Brasil. Hay muchos intereses cruzados. El latifundio y la
monocultura depredadora son una plaga nacional. Los derechos de los
pueblos indígenas están siendo conculcados hace siglos. Y la legislación
que exigiría atender esos derechos casi siempre es dejada de lado. La
causa indígena y la Reforma Agraria son dos deudas históricas y
fundamentales de Brasil.
Para
responder a la pregunta que nos hacen sobre posible gesto de solidaridad
concreta, sugerimos que se envíen mensajes al Sr. Ministro Márcio Thomaz
Bastos, Ministerio de Justicia, Brasilia, DF: acs@mj.gov.br
y al Sr. Diputado Federal Ênio Bacci, Presidente de la Comisión de
Derechos Humanos de la Cámara Federal en Brasília: cdh@camara.gov.br
Por
lo demás la “caminhada” continua. Agradecemos de corazón tanta
solidaridad fraterna y renovamos el compromiso común de luchar por ese
“otro mundo posible” más conforme con el Reino de Dios.
Unidos
en la militancia, en la oración y en la esperanza, reciban, con nuestra
gratitud, un abrazo muy fraterno.
Pedro
Casaldáliga
Obispo
de São Félix do Araguaia
16
de enero de 2004
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