----- Original Message -----
From: Mari Carmen
To: ARC46 (Toni Ramis)
Sent: Friday, April 11, 2003 12:22 PM
Subject: Situacion de Brigadas de Escudos Humanos en Bagdad ante
ocupacion militar
Hola Toni,
Te envío las últimas noticias que me han llegado.
Un saludo. Mari Carmen Sanz
NO A LA GUERRA!!!!!!
Mensaje de la Brigada
de Escudos Humanos del Estado español: vigésimo segundo día de la
invasión y primero de la ocupación de Bagdad
Bagdad/Madrid, 10 de abril de 2003
Ante las informaciones
aparecidas ayer en relación con su situación, los componentes de la
Brigada del Estado español contra la Guerra quieren expresar lo
siguiente:
1.- La Brigada del
Estado español contra la Guerra permanece en el Hotel Cedar de la
capital iraquí en condiciones razonables de seguridad dada la situación.
Tras conocer las declaraciones emitidas por el secretario de Defensa
de EEUU, Donald Rumsfeld acerca de que los ciudadanos extranjeros
presentes en Iraq como escudos humanos y brigadistas serían
considerados combatientes y, por ello, objetivos militares del ejército
estadounidense, los y las brigadistas han decidido no salir del
alojamiento.
Las gestiones
realizadas ayer ante la Nunciatura del Vaticano en Bagdad, cuya sede se
encuentra próxima a nuestro lugar de residencia, no resultaron
positivas. La Brigada había descartado por motivos de seguridad
trasladarse a la Embajada de Cuba con cuyo embajador, Ernesto Abascal,
mantiene un contacto permanente sobre la evolución de los
acontecimientos y una posible evacuación conjunta de Iraq.
2.- Los componentes de
esta Brigada hemos entrado legal y libremente en Iraq, hemos permanecido
como ciudadanos entre ciudadanos en tiempo de paz y de guerra, pero una
vez ocupado Bagdad por las fuerzas estadounidenses deseamos abandonar
este país dignamente en condiciones de seguridad y sin
vernos sometidos a la autoridad militar ocupante.
En este sentido hacemos un llamamiento a nuestros compañeros y compañeras,
a nuestras organizaciones y a las instituciones que se han interesado
por nuestra situación durante nuestra estancia en Iraq para que
gestionen y faciliten nuestra salida del país lo más rápido posible.
3.- Queremos agradecer
muy sinceramente las muestras de apoyo que hemos recibido durante estas
semanas y en particular durante las últimas horas. Nos encontramos
bien, sin duda apesadumbrados -como la inmensa mayoría en esta ciudad
que nos ha acogido- por la ocupación de Bagdad, pero estamos resueltos
a seguir defendiendo para este pueblo un futuro de soberanía nacional y
dignidad colectiva.
No cejéis en las
movilizaciones: la guerra contra Iraq no ha concluido; podemos asegurar
que nadie ha recibido aquí a los invasores como libertadores excepto
una exigua minoría, como ayer pudisteis comprobar en las imágenes
emitidas desde el Hotel Palestina.
Este pueblo precisará a partir de ahora de todo nuestro apoyo y de
nuestro renovado esfuerzo para hacer frente a los proyectos de dominación
y colonialismo que los ocupantes tienen preparados para el futuro de
Iraq.
Un saludo desde Bagdad,
Brigadistas del Estado
español contra la Guerra: Javier Barandiaran, José Bielsa Fernández,
Belarmino Marino García Villar, Mª Rosa Pañarroya Miranda, Ana Mª
Rodríguez Alonso, Mª Teresa Tuñón Álvarez, Carlos Varea González
"El enemigo del
bien en este mundo, no es tanto el mal... sino la indiferencia de la
mayoría"
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Miren
ustedes. Perdonen, les hemos matado por error (y aunque no lo
diga, por pelotas y avariciosos)
Pero
debo alegar en mi defensa que, cuando decidimos la invasión
agresiva, estábamos convencidos de que no estábamos
equivocados, sus muertes, pensábamos, sólo eran daños
colaterales sin importancia, porque lo importante era, decíamos,
acabar con un régimen peligroso que tenía armas de destrucción
masiva con un alcance superior a los 70 km., que podrían herir
a algún israelí que se paseara por las afueras de los
territorios ocupados.
Ahora,
que nuestros aliados, que nos dieron la información, nos dicen
que quizás los motivos explícitos más justificables para la
invasión, destrucción y matanza inocente (incluso la de
nuestros propios militares y periodistas) fueran erróneos y,
dado que aún no hemos querido o podido fabricar pruebas falsas,
no nos queda más remedio que pedir disculpas por haberles
matado erróneamente (aunque no injustamente, ya que dado que
nosotros sólo apuntábamos a Sadam Hussein por ser un tirano
que os martirizaba a vosotros y cuyo régimen no era democrático,
y si os matamos a vosotros fue porque vosotros os pusisteis en
medio o porque, dado que Sadam Hussein se escondía, debimos
utilizar armas de destrucción amplia. Intentar matar a un
hombre mediante bombardeos tiene estos inconvenientes, matas a
mucha gente que no quisieras matar).
Por
eso, repito: perdón a vosotros por haberos matado por error, y
a vuestras familias por el dolor erróneo que les hemos causado.
Pero
vaya lo nuestro en compensación de las víctimas españolas del
terrorismo. ¿Y además, quién nos puede asegurar que estos niñitos
y jóvenes que hemos matado por error no se hubiesen convertido
en terroristas dentro de unos años? Quizás hayamos acertado,
de forma preventiva, sin saberlo.
No
obstante, aun reconociendo el error de la ONU (nosotros no
hicimos más que cumplir las órdenes de la ONU: “Si Sadam
Hussein no nos demuestra que tiene armas de destrucción masiva,
y no nos las entrega todas, deberá atenerse a posibles graves
consecuencias”. Nosotros, dado que no nos entregó las armas,
las tenga o no, interpretamos que éstas son las posibles graves
consecuencias) no pensamos retirarnos, ni reconstruir
gratuitamente todos los destrozos ocasionados, ni restituir todo
el mal causado (excepto las vidas y amputaciones que son
irrecuperables), ni todo lo que se han apropiado nuestros
aliados, por lo menos, hasta que nos lo ordenen ellos mismos.
Tengan en cuenta que aún los pingües beneficios de la
intervención, por la reconstrucción para los amigos de Davos
no se han dado y sólo sí nuestras cincuenta y pico muertes, mártires,
víctimas de vuestro terrorismo. (no vale que vosotros
digáis que sois la resistencia frente al invasor. Si, en legítima
defensa, matáis o herís a alguno de los nuestros, sois unos
repelentes terroristas que os merecéis todos los males que os
infringimos por error, y así nos justificais).
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