La Credencial del Camino y la "Compostela".

La credencial del Camino que actualmente se entrega al peregrino es exclusivamente para los que lo hacen todo o parte del camino a pie, en bicicleta o a caballo. Tiene sus orígenes en las cartas de presentación que concedían los reyes, infantes, clérigos y otras autoridades, como documento de recomendación a los que peregrinaban a Santiago. Dicha carta era garante de privilegios y gracias al portador de la misma y también eximia de pagos de tributos y peajes.

La credencial se entrega en Asociaciones de Amigos del Camino, Parroquias, Sedes episcopales, etc. O en el lugar en donde se inicie el Camino. Es aconsejable la presentación de una carta o documento que acredite e identifique al solicitante.

 

 

 

Para aquellos que hagan 100 kilómetros a pie o 200 Km en bicicleta, la Catedral de Santiago concede la "Compostela", que es un documento que acredita que el peregrino ha llegado a la meta y que lo ha hecho por "pietatis causa".