ORIGENES E HISTORIA  DE LA PURA RAZA MALLORQUINA

 

 

 

 

La introducción del caballo mallorquín en la isla de Mallorca es del todo incierta y podemos encontrar diversidad de opiniones y teorías al respecto. Para los entendidos en el tema, las raíces de estos ejemplares, en su origen, provienen  del sur de Francia próximas al Pirineo con mestizaje del antiguo caballo catalán. También hay quienes afirman  que no se conoce con seguridad el origen del caballo mallorquín, incluso se sugiere la posibilidad del cruce de caballos napolitanos, caballos españoles y de corceles negros de la corte de El Vaticano. Hay quienes postulan que el caballo mallorquín proviene de una rama de caballos asiáticos cruzados con caballos de raza catalana y menorquines.

 

 

Otros, opinan que  no existen diferencias con el caballo menorquín, también clasificado como pura raza, autóctono de la isla balear de Menorca, el cual, al parecer, tiene su origen en el cruce del caballo español con el pura sangre ingles (coincidente con la dominación inglesa en el siglo XVIII).  Otros autores opinan que el caballo menorquín formaba parte de un grupo étnico caballar que incluiría al caballo Murguese de Italia y al Marens Francés, o bien, constituía una población autóctona de la isla de tiempos remotos, población autóctona que también podría haberse dado en Mallorca, siendo este el posible origen del caballo de Pura Raza Mallorquín. Cabe recordar que la influencia externa de sangres solo se puede explicar si  partimos de la base que Mallorca, como el resto de las Islas Baleares, padeció a lo largo de la historia, por su enclave estratégico como lugar de paso en el Mediterráneo, las dominaciones  de fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos, carolingios, musulmanes, catalanes, aragoneses y castellanos.

 

Sea cual sea el verdadero origen del caballo Mallorquín, no cabe duda, que el efecto isla hace que esta raza permanezca mucho mas fijada y protegida frente a la entrada de ejemplares de otras razas que cruzándolas quedan  asimiladas  en su morfología al actual caballo Mallorquín. Es por tanto, una raza con varios siglos  de existencia y  ya de por si, consolidada.

 


 

No obstante, en la segunda mitad del siglo XIX y en la primera del siglo XX se produjo una importación masiva de sementales árabes, andaluces e incluso trotones, debido al auge del trote enganchado en Mallorca, que al cruce  con ejemplares de raza mallorquina, produjo un retroceso en la calidad de semovientes autóctonos al no producirse la asimilación deseada, ya que, la cantidad de cruces  habidos fue completamente desmesurado.

 

Aun así, en la década de los 70 se pudieron encontrar ejemplares que no habían sido cruzados, como es el caso del semental Estel des Teix, recuperado de una finca de la sierra de Tramuntana, que supero los 35 años de vida, se le puede considerar el semental mas emblemático y característico de la raza y, tal vez, el padre de nuestra actual raza, no en vano sus hijos establecen aproximadamente el 70% de los sementales  inscritos en la Delegación de Cría Caballar para realizar  las correspondientes paradas.

                                                                    

                                                    

 En el caso de caballos, que si fueron cruzados con otras razas,  estos habían asimilado perfectamente en el transcurso del tiempo las características genéticas que diferencia la raza mallorquina, siendo por lo tanto los mas fuertes en su raza y a la postre  los seleccionados para formar  entre sementales y yeguas reproductoras el embrión de la actual raza.

 

 

La mecanización del campo mallorquín en las últimas cuatro décadas contribuyo decisivamente al retroceso de la cabaña equina situando a la raza autóctona mallorquina al borde de su desaparición a finales de los años 70.

 

En 1980, la iniciativa del Patronato de Razas Autóctonas de Mallorca (PRAM), que involucro a la Delegación de Cría Caballar de Baleares, consiguió su reconocimiento como Raza Autóctona, estando esta Raza registrada en la Unión Europea, de la cual, los criadores reciben pequeñas subvenciones.

 

 

La recuperación, a finales de la década de los 80, se realizo partiendo de 5  sementales y 18 yeguas madres, descartándose muchos ejemplares que no reunían las condiciones morfológicas necesarias para formar parte del  plantel fundacional y por tanto, del primer libro registro-matricula, elaborado  por Jefatura de Cría Caballar, tomo I, publicado en 1.993, con situación de la cabaña equina a 31 de Diciembre de 1.992.

 

 

En esta recuperación cabe destacar la labor llevada a cabo por D. Pedro Salas Garau, como Presidente de (AECABMA), D. José Farré Nebot, Coronel responsable de la Delegación de Cría Caballar de las Islas Baleares  y especialmente la del Doctor D. Antonio Sánchez Belda, quien tras varios meses de trabajo y de investigación minuciosa, fijo morfológicamente la Pura Raza Mallorquina.


 

 

La Asociación de Propietarios y Criadores de Caballos de Pura Raza Mallorquina (AECABMA) se fundo en 1992 y esta compuesta por  la junta directiva y en la actualidad más de cincuenta socios. Anualmente en el mes de Octubre se celebra el concurso morfológico, llegándose a contabilizar más de cincuenta ejemplares en la décima edición  celebrada en Llucmajor en el año 2000, cubriéndose todas las secciones. Además los caballos mallorquines están presentes en un gran número de ferias, fiestas y actividades que se celebran en Mallorca, participando en espectáculos ecuestres con notable éxito. AECABMA organiza cursos y seminarios para todos sus asociados y simpatizantes del caballo Mallorquín.

 

La Policía Local de Palma, en su sección montada, cuenta desde hace una década con  ejemplares de Pura Raza Mallorquina (seis en la actualidad) que participan en todas las actividades programadas por el Ayuntamiento, desde patrullas policiales hasta los difíciles y espectaculares carruseles pasando por enganches en tandem y en tronco de carruajes mallorquines antiguos, además de ejercicios de doma.

 

 

Desde 1999 la Policía Local de Manacor cuenta también con seis ejemplares de Pura Raza Mallorquina, cedidos por particulares para actos institucionales, desfiles, cabalgatas y también realizan su propio carrusel.

 

 

Hoy en DIA la raza lleva  camino de recuperarse, sin olvidar el ingente esfuerzo, llevado a cabo por los criadores, propietarios, el Ministerio de Defensa y demás instituciones. El caballo Mallorquín, afortunadamente, esta recuperándose y se encuentra en auge. El número de equinos censados actualmente sobrepasa los cien  ejemplares, cifra inalcanzable de un tiempo a esta parte.

 

Bartomeu Capo Amengual.    Abril 2001.                         

Socio AECABMA y criador P.R.M.

cavalleriacanet@ono.com