..............
En las laderas de la vertiente sur del Parque Nacional de Sierra Nevada, frente al mediterráneo, se encuentra el Parque Natural de La Alpujarra, anclada en el tiempo como una reliquia a la vez acogedora y cerrada. Protegida del norte por las cumbres próximas, éstas ofrecen el regalo del agua para compensar el aislamiento que su presencia impone. En La Alpujarra el agua está presente por todas partes, despeñándose ruidosamente a la sombra de los castaños hasta alcanzar el fondo de los valles. Son abundantes los manantiales de aguas minero-medicinales, que encuentran en Lanjarón su mas conocido exponente, si bien no el único. El agua agria con su característico sabor mineral, es uno de los signos de identidad de La Alpujarra.
Visitar la Alpujarra y recorrer sus pueblos, blancos como la nieve de las alturas, recostados en las laderas de las montañas, es como viajar a otra época y otro lugar. Las casas de cubierta plana y formas simples están construidas utilizando de modo práctico los materiales de la tierra: el castaño, la piedra de pizarra y una mezcla impermeable de arcillas y filitas denominada "launa", con la que se cubren las casas. El resultado son unos conjuntos arquitectónicos en los que las formas cúbicas se superponen en grupos compactos, dando lugar a un paisaje urbano único y pintoresco.