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Plantearemos el ejercicio en tres fases |
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Fundación Foalókë |
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1- |
Pedimos a los alumnos que
dibujen un pueblo en la lámina. Podemos recordarles que un
pueblo no es más que una agrupación de casas o edificios.
Los primeros minutos serán terribles, porqué no tendrán ni
idea de cómo empezar, pero si tenemos paciencia comenzarán a
surgir buenas ideas. |
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2- |
Con el dibujo a lápiz acabado
pasamos a la primera fase del coloreado. Deben escoger un
color cualquiera de sus lápices de colores y pintar con él
el dibujo como si fuera una foto en blanco y negro. Podemos
aprovechar para explicar o recordar la diferencia entre
tono y valor. Explicamos también las sombras
propias y las sombras proyectadas: podemos
comprobar que dos paredes de una misma casa, en teoría del
mismo color, pueden parecer muy diferentes al ser una más
clara y otra más oscura. |
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3- |
Finalmente podemos pintar con
los lápices de colores todo el dibujo como mejor nos
parezca. Comprobaremos que el color que hemos dado de base
proporciona al dibujo unidad cromática. En una rápida
exposición de los trabajos en la clase veremos cómo el color
escogido para la base da al dibujo una expresividad
cromática característica. Podemos explicar, con los trabajos
de base azul, el concepto cinematográfico de noche
americana, en la que todo se ve perfectamente iluminado
y nítido, pero teñido de azul. |
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