A LAS PERSONAS E INSTITUCIONES QUE CORRESPONDA:
Este grupo de padres y madres constituimos un colectivo con hijos en edad adolescente.
Como personas y padres responsables, nos hemos ocupado y preocupado de todos y cada uno de los aspectos concernientes a su formación humana y académica, con el fin de que, llegado el momento, nuestros hijos estuviesen preparados para su integración laboral y social.
Particularmente, estamos recorriendo un largo y difícil camino, jalonado de múltiples "situaciones límite" que no viene al caso detallar. Somos conscientes de que no existen recetas "milagrosas" ni respuestas para todo; pero todos tenemos en común, una serie de interrogantes que queremos plantear y que consideramos de máxima urgencia se reflexione sobre los mismos, puesto que atañen a toda la sociedad:

-"Qué hacer cuando la familia, como primer ámbito educativo, fracasa en todos los intentos, porque los hijos rechazan los valores que se intenta transmitir (influenciados también por unos contravalores que se "venden en límites impuestos y en definitiva, rompen el vínculo familiar, pretendiendo vivir en la familia con todos los derechos que legalmente les asisten, pero sin contraer a cambio, ningún deber hacia ella?

-¿Qué hacer cuando falta el sistema educativo, y no se ofrecen más alternativas que el cambio sistemático de centro motivado por la indisciplina, los expedientes académicos-y el fracaso escolar, como medidas que solucionan la forma, pero no el fondo de la cuestión?

-¿Qué hacer con unos "menores de edad" que, amparándose en dicha minoría legal, pueden "legalmente' explotar, extorsionar y coaccionar hasta límites insospechados a sus padres, en función de sus intereses?

-¿Por qué -por citar un ejemplo- puede un joven, en contra de la voluntad de sus padres, circular con una moto (adquirida, prestada o sustraída) desprovisto de casco o de seguro, poniendo en peligro su integridad física y la de los demás, si sabe que puede actuar con total impunidad ya que son los padres los que están obligados a asumir las multas u otros incidentes de mayor envergadura?

-Existe un cuerpo legal -justo y necesario- que garantiza los derechos del niño. Pero... ¿Y de los padres?

-Existe una Ley del Menor que protege y garantiza sus legítimos derechos cuando éste es víctima de una situación familiar desestructurada. Pero si tal situación no se da, y sí en cambio: abusos, malos tratos y violencia (verbal y/o física) por parte de los hijos ¿Existe una Ley de Protección de los Padres, que son víctimas de estas situaciones?

Llegados a este punto, y ante las cuestiones expuestas anteriormente, manifestamos que no hemos escatimado esfuerzos, que particularmente hemos recurrido a equipos profesionales como psicólogos, educadores, terapeutas familiares y a todas las instancias judiciales relacionadas con el tema, sin encontrar un camino concreto y viable para encauzar eficazmente los problemas que nos atañen a nosotros como padres, a nuestros hijos y en general, a la sociedad que los va a recibir.
Somos conscientes de que no es sólo "nuestro problema" sino que - y a los medios de comunicación nos remitimos- situaciones como las que vivimos, están a la orden del día. Hay muchísimos padres y familias, a todos los niveles, afectados por situaciones similares.

SOLICITAMOS que se tengan en cuenta las cuestiones planteadas y APORTAMOS, a modo de conclusión, algunas ideas o sugerencias que, desde nuestra perspectiva, pueden ampliar el "marco legal" existente en la temática que nos ocupa:

-Que se resisen, reajusten o amplíen si procede, las leyes relativas al Derecho Civil, que imputan a los padres como únicos y exclusivos responsables civiles de los hijos menores de edad y que les permiten actuar impunemente.

-Que se impulse la creación y dotación de centros para pre-adolescentes y adolescentes difíciles o con dificultades de integración familiar y/o social, en los que puedan desvincularse del círculo familiar o escolar considerado "estándar" cuando dejan de ser efectivos, durante un periodo de tiempo establecido en función de cada caso. (Y aquí no nos referimos a los tradicionales y extinguidos "reformatorios", ni a los típicos internados de carácter privado y privativo para ciertas economías, ni tampoco a los pisos de acogida ya existentes para chicos/as con una problemática diferente a la que tratamos).

-Que se promueva, apoye y facilite, por parte de las Instituciones pertinentes. la creación de un Departamento de Orientación, Asesoramiento y Seguimiento de las familias con menores de edad problemáticos, y que en el marco actual de la vigente normativa, se encuentran desprotegidas e impotentes para encontrar vías de solución ante determinados conflictos y situaciones insostenibles.

El presente escrito recoge y resume el sentimiento común, que es fruto de las experiencias e inquietudes compartidas durante varias sesiones de terapia de grupo, auspiciadas y dirigidas por el equipo de psicoterapeutas que durante un largo camino, nos ha acompañado.


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