|
John Williams,
guitarra Lugar: Claustro de Santo
Domingo, Pollensa Calificación: * * * * *
|
| Una visión de África | ||
|
Incluido en el Festival de Pollensa, el que es considerado uno de los mejores guitarristas del mundo y que en una dilatada carrera ha pasado por casi todos los tipos de música, nos presentó algo sorprendente. Al frente de su grupo interpretó temas basados en músicas de diferentes países de África, Madagascar, Malí, Zaire y Sudáfrica entre otros.
De dónde debía su origen esta música pasaba a un segundo plano frente
a la gran belleza de armonías y ritmos que conseguía trasmitir el
grupo al completo. En la primera parte tocaron de manera compactada y
sin hacer resaltar a ningún componente frente a otro. Impresionaba el
virtuosismo extremo de todos los músicos y la precisión en las
interpretaciones. El contrabajo con una pulsación precisa y
contundente, las percusiones de una sobria efectividad, el segundo
guitarra sublime y el multiinstrumentista –flautas, ocarinas,
clarinete, zampoñas...- al que parecía no acabársele nunca la colección
de instrumentos que iba utilizando en cada tema, casi hicieron restar
protagonismo al líder. Como la formación tenía en cada tema un
instrumento nuevo, le daba una variedad al sonido que hacía resaltar la
riqueza melódica y rítmica de las músicas. No todo vino de África, en la segunda parte John Williams interpretó en solitario dos temas de música de Venezuela, uno de ellos, Como llora una estrella junto con La última canción del compositor paraguayo Agustín Barrios. El concierto se prolongó hasta completar casi las dos horas de actuación. No fue un recital de ritmos étnicos sino la adaptación que hace un músico clásico europeo de sonidos nacidos en África, que da como resultado una música de gran calidad, llena de colores e instantes mágicos.
|
| inicio | jazz | étnica | flamenco | opera | clásica |