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La
primera solicitud de los frailes menores para fundar un
convento en Llucmajor data de el año 1576.
Por entonces ya estaba establecida la
Tercera Orden Franciscana Seglar. El monasterio viejo tuvo
una historia breve, poco menos de 8 años.
De el solo queda ahora el nombre de una
calle.
Los frailes no habían quedado satisfechos
con el emplazamiento inicial del Convento de Jesús, tal vez
porque estaba un poco separado del pueblo o porque el agua
era insuficiente para acometer la construcción de un gran
convento.
Así, y aprovechando que durante la
primera mitad del siglo XVIII, los Franciscanos Observantes
de Mallorca estaban en plena época expansiva y constructiva,
se empezó la construir la iglesia de Sant Bonaventura, que
se levantó aproximadamente entre los años 1620 y 1656.
Se trata de una iglesia de nave única
rectangular, armoniosa de líneas, dividida en seis trastes,
por contrafuertes interiores, ocupados por capillas
laterales.
Una vuelta de cañón de medio punto cubre
toda la nave.
Las capillas están remates también por
vueltas entre los contrafuertes. Actualmente ya dispone de
Web, podéis visitarla con un clic
aquí. |