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3. LA VERSIFICACION (II)

    Versificación silábica. -Es el más riguroso de los sistemas de
versificación. Tres son las condiciones requeridas para la belleza del verso
en este sistema, propio de las literaturas modernas:

         1. La medida exacta de las sílabas.
         2. Una determinada distribución de los acentos en cada verso.
         3. La rima.

    Medida de los versos.- Para medir las sílabas de los versos, deben
tenerse en cuenta dos cosas: las sinalefas y el acento final del verso.  Las
estudiaremos a continuación. (Las licencias poéticas).

    MEDIDA DE LAS SILABAS. - Las sílabas de los versos se cuentan tal como
se pronuncian, no tal como están escritas. Ello se debe a que en la
pronunciación de nuestra lengua hacemos SINALEFAS continuamente; además,
los poetas se permiten algunas veces recurrir a la sinéresis y a la dieresis.

    LA SINALEFA es la unión de la última vocal de una palabra con la
primera de la palabra siguiente. Esto es normal en castellano: hu-bo-un-rey
lo pronunciamos hu-boun-rey. En esta frase no se oyen cuatro sílabas, sino
tres, debido a la sinalefa.

    LA SINERESIS consiste en unir en una sola sílaba dos vocales que se
hallaban

         el-a-e-re-o-ru-mor,
         pronunciado el-a-e-reo-ru-mor.



    LA DIERESIS, más forzada que la anterior y contrariamente a ella,
desgarra un diptongo para pronunciar sus vocales en hiato:

                      en-cár-de-nos-ma-ti-ces-cam-bia-ban,
        pronunciado   en-cár-de-nos-ma-ti-ces-cam-bi-a-ban.

    La diéresis suele señalarse en la escritura con el signo del mismo
nombre, colocado sobre una vocal: cambïaban.

    EL ACENTO FINAL DEL VERSO EN EL COMPUTO DE LAS SILABAS.- Además de
la sinalefa, que debe hacerse siempre, para contar las sílabas de un verso
ha de tenerse en cuenta el acento final.

    El acento normal del castellano es el acento grave. Por esta razón, si
el verso termina en acento grave, el número de sílabas es el que en realidad
se ha contado.

    Si el verso es agudo, se cuenta una sílaba más.
    Si el verso es esdrújulo, se cuenta una sílaba menos.

    Ejemplos:

    Terminación grave:

         Pas-tor-to-caun-ai-re-vié-io, = 8 sílalabas.

    Terminación aguda:

         llo-rael-en-sue-ño-del-sol. = 7 sílabas + 1 = 8.

    Terminación esdrújula:

         de-sus-es-qui-las-con-lá-gri-mas, = 9 sílabas - 1 = 8.

    Estos tres versos tienen, a efectos de versificación, el mismo número de
sílabas.

    La rima: sus clases.- Se llama RIMA a la coincidencia de sonidos que
tienen algunas palabras desde el último acento hasta el final. Puede ser

    a) CONSONANTE, cuando la coincidencia es absoluta, es decir, cuando
    desde el último acento todos los sonidos son iguales.

     Véase el final de los versos de esta poesía:

         Rechinó en la vieja cancela mi llave;
         con agrio ruido abríóse la puerta
         de hierro mohoso y, al cerrarse, grave
         golpeó el silencio de la tarde muerta.

     Tomemos las últimas palabras:

                     llave     puerta     grave     muerta.

     Por el sonido se pueden agrupar de este modo:

                    ll-áve                       pu-érta
                    gr-áve                       mu-érta

    Observemos que desde el acento, todos los sonidos -vocales y
    consonantes- son los mismos.

    Estos versos riman, pues, con rima consonante.

    b) ASONANTE cuando, desde el último acento hasta el final del verso,
    sólo coinciden las vocales.

         La cuna, casi en sombra. El niño duerme.
         Dos hadas laboriosas lo acompañan,
         hilando de los sueños los sutiles
         copos en ruecas de marfil y plata.

    Obsérvese que los dos versos que riman - es decir aquellos cuyos
finales se parecen - son el segundo y el cuarto: "acompañan" rima con "plata"
en rima asonante, puesto que coinciden desde el acento final las vocales a-a,
pero no las consonantes.

                       h-íja                         b-éso
                       m-ía                          p-érro

    son otros tantos ejemplos de rima asonante.

    La rima es un procedimiento de versificación relativamente moderno.
La poesía grecolatina no la conocía, y fue precisamente en la Edad Media,
al perderse la noción de cantidad silábica - largas y breves -, cuando
apareció en ciertos himnos religiosos. De ahí la tomaron las literaturas
romances.

    CONDICIONES DE LA RIMA CONSONANTE.- La rima consonante, por ser culta,
tiene muchas exigencias. La rima consonante debe ser perfecta, pero,
además, el poeta debe huir de las consonancias demasiado fáciles, como
los finales de idénticos tiempos de verbo (imperfectos en -aba, -ara), de los
diminutivos (-ito), etc.  No obstante, la rima es perfecta entre dos finales
de distinta ortografía, si la pronunciación es la misma.  Así, entre lava y
ritmaba existe rima consonante.

    CONDICIONES DE LA RIMA ASONANTE.- En la rima asonante se hacen
concesiones que conviene conocer:

    1. Las palabras esdrújulas basta que tengan iguales la vocal tónica
y la última. Así, pueden rimar huérfano, nuestro y eléctrico (asonancia
en eo).

    2. Cuando en la sílaba tónica hay diptongo, sólo se atiende a la vocal
fuerte. Así, riman puerta y ceja (asonancia en -ea).

    3. Las vocales i y u finales pueden rimar, respectivamente, Con e y o,
porque todas ellas se relajan mucho en posición final. Asi, cede puede rimar
con débil, y sitio con rictus.

    4. Si la serie de versos asonantes tiene mucha extensión, se admite la
presencia de algunos consonantes no contiguos.

    Las pausas de los versos. La cesura.- Cuando los versos son muy
largos, generalmente se dividen en dos grupos, llamados HEMISTIQUIOS, que
se separan por una pausa, llamada cesura, (1). A efectos del ritmo, el final
de cada hemistiquio se considera como final de verso, de modo que lleva
acento y la medida de las sílabas se somete a él como de costumbre:

         El teclado armónico || de su risa fina (6 + 6 y no 7 + 6).

    La acentuación en el verso.- La COLOCACION DE LOS ACENTOS no se
lleva a cabo en el sistema de versificación silábica de un modo
absolutamente periódico, como en el acentuar, sino buscando tan sólo cierta
armonía y un ritmo particular. Obsérvese cómo en los siguientes versos no hay
una coincidencia absoluta en cuanto a las sílabas acentuadas:

         Miré los múros de la patria mía (4, 8 y 10)
         si un tiempo fuertes yá desmoronados (4, 6 y 10).

    Las  REGLAS GENERALES DE LA ACENTUACION DE LOS VERSOS en castellano
son las siguientes:

    1. Todos los versos castellanos llevan un acento en la penúltima
    sílaba métrica.

    2. No puede haber acento ritmico en dos sílabas consecutivas.

    La distribución de los acentos es más rigurosa en los versos largos que
    en los cortos, pues en estos últimos domina el de la penúltima sí
laba.

(1) Modernamente se han discutido mucho los distintos valores de Pausa y
cesura, pero hemos preferido dar la nomenclatura tradicional.

  

Pep Cardona. Noviembre 1996. Palma de Mallorca.