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        Los novios que se quieran casar por la Iglesia, y por tanto, celebrar el sacramento del matrimonio deben tener presente:

        Cursillo   prematrimonial:

        Es muy conveniente que los novios participen en el cursillo prematrimonial. Para ello deben inscribirse en su propia parroquia. En nuestras parroquias de Manacor ofrecemos tres cursillos cada curso (octubre, febrero y mayo).:

        Dentro de nuestro arciprestazgo de Levante, concretamente en Artà, se ofrecen 4 cursillos.

        Qué PAPELES se necesitan?

  1. DNI

  2. Libro de Familia de los Padres o certificado de Nacimiento.

  3. Certificado de Bautismo, si no fueron bautizados en la parroquia donde se hace el expediente. Si fueron bautizados fuera de Mallorca, debe venir legalizado del Obispado de allá.

  4. En circunstancias especiales (menores de edad, divorciados, uno de los dos tiene otra religión... etc.. ) en las oficinas se les indicará si necesitan algún documento más.

  5. Se necesitan además dos testimonios. Los testimonios deben ser mayores de edad, deben llevar el DNI y deben conocer a los novios. Pueden ser familiares. Estos mismos o otros (no hay numero fijado) pueden hacer de testimonios el día de la boda.

        Dónde se hace el expediente?

        En la parroquia donde los novios tienen, de solteros, su residencia. Aunque la boda se haya de celebrar en otro sitio. Si los novios viven en parroquias distintas pueden ir a qualquiera de las dos. También se puede hacer el expediente en la parroquia donde se han de casar.
        Antes conviene quedar de acuerdo en las oficinas parroquiales (de 18:30-19:30) que dia y hora se puede realizar (para evitar largas esperas).

        Dónde se puede hacer la celebración?

        El mejor lugar para celebrar el matrimonio es la Parroquia donde los novios celebran su fe, donde se reune la comunidad cristiana de los novios.
        También se puede celebrar en una iglesia o santuario abierto al culto.

        Preparar la celebración:

        Es muy importante que los novios preparen la celebración del Sacramento con el mismo sacerdote que debe asistir la celebración. Con el, podeis escoger las lecturas de la Bíblia, la formula del consentimiento y las peticiones. Si los novios tienen alguna persona adulta que quiera proclamar una lectura o las peticiones pueden ponerse deacuerdo con el ministro celebrante.

        Lecturas del matrimonio, fórmulas de consentimiento y peticiones.

        Cuándo se debe ir al Juzgado?

        Después de la celebración alguien de la Parroquia o los mismos novios o familiares llevaran una certificación del matrimonio al juzgado del municipio dentro del qual se ha celebrado el matrimonio. Allí, los esposos serán inscritos en el Registro Civil de Matrimonio. Esto se hace dentro de los 4 dias después del matrimonio. Después ya se puede pedir el libro de família.

        Libro de Família Cristiana:

        Un libro distinto és el que también se les da a los novios de parte de la Parroquia. En este libro constarán las fechas del matrimonio cristiano y al mismo se podrá registrar el bautismo de los hijos.

        Cuánto cuesta casarse por la Iglesia?

        Los Sacramentos no tienen precio, no se pueden comprar ni vender. Pero es claro que las parroquias necesitan dinero para pagar el personal, las reparaciones, la luz, para ayudar a los más pobres, etc. Eso lo hacen con aportaciones voluntarias de los fieles. Los novios pensarán qué donativo pueden hacer para ayudar a las necesidades de la parroquia.

Lecturas de la celebración del matrimonio

Fórmulas para el consentimiento y Oración de los Fieles

Advertencia: Podéis escoger como primera lectura una de los números 1-13. Puede proclamarla un amigo/ga.
Podéis escoger como salmo responsorial uno entre los números 14-18. Normalmente lo lee el mismo de la primera lectura.
Como evangelio, que lo lee el celebrante, podéis escoger uno entre los números 19-26.
Podéis escoger también una fórmula de consentimiento y una oración de los fieles. Esa oración de los fieles puede leerla también un amigo/ga.

LECTURAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

1 Lectura del libro del Génesis (1, 26-28.31a)

Dijo Dios:
"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra."
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo:
"Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra".
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.
Palabra de Dios

 

2 Lectura del libro del Génesis (2, 18-24)

El Señor Dios se dijo:
"No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude".
Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera.
Así el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no se encontraba ninguno como él que le ayudase.
Entonces el Señor Dios dejó caer sobre Adán un letargo; y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne.
Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre haciendo una mujer. Y se la presentó al hombre.
Y el hombre dijo:
"¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será mujer, porque ha nacido del hombre".
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.
Palabra de Dios.

3 Lectura del libro de Tobías (7, 9c-10. 11c-17)

En aquellos días, Tobías dijo a Ragüel que lo invitaba a sentarse a comer:
"No comeré aquí hoy y no beberé, si no respondes a mi pregunta y me prometes que me darás a tu hija Sara".
Como Ragüel dudaba y no daba respuesta a Tobías, el ángel Rafael le dijo:
"No temas dar tu hija a Tobías; él es fiel a Dios y con él se debe casar tu hija. Por esto ningún otro puede casarse con ella".
Ragüel contestó:
"Ahora me doy cuenta que Dios ha escuchado mi oración y mis lágrimas y que os ha conducido a los dos hasta mí, a fin de que mi hija se case con un hombre de su tribu, según la ley de Moisés. Y ahora, Tobías, no vaciles: te la entrego".
Tomó Ragüel la mano derecha de su hija y la puso en la de Tobías, diciendo:
"El Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob esté con vosotros. Que él os una y que os colme de su bendición".
Y en una hoja se hizo el acta de matrimonio.
Después hicieron el banquete de bodas, bendiciendo a Dios.
Palabra de Dios.

4 Lectura del libro de Tobías (8, 5-10)

La noche de su boda, Tobías dijo a Sara:
"Somos descendientes de un pueblo de santos, y no podemos unirnos como los paganos que no conocen a Dios".
Se levantaron los dos y, juntos, se pusieron a orar con fervor. Pidieron a Dios su protección.
Tobías dijo:
"Señor, Dios de nuestros padres, que te bendigan el cielo y la tierra, el mar, las fuentes, los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como ayuda. Ahora, Señor, tú lo sabes; si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre por siempre".
Y Sara, a su vez, dijo:
"Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión. Que los dos juntos vivamos felices hasta nuestra vejez".
Palabra de Dios.

5 Lectura del Cantar de los cantares (2, 8-10. 14. 16ª. 8. 6-7a)

La voz de mi Amado.
Mirad: ya viene, saltando por los montes, brincando por las colinas; mi Amado es una gacela, es como un cervatillo.
Mirad: se ha parado detrás de mi tapia; atisba por las ventanas, observa por las rejas.
Mi Amado me habla así:
"Levántate, Amada mía, hermosa mía, ven a mi.
Paloma mía que anidas
en los huecos de la peña,
en las grietas del barranco,
déjame con tu figura".
Mi amado es para mí y yo para él.
Ponme como sello sobre tu corazón, como un sello en tu brazo.
Porque el amor es fuerte como la muerte; el celo, obstinado como el infierno.
Sus saetas son saetas de fuego.
Las grandes aguas no pueden apagar el amor ni los ríos arrastrarlo.
Palabra de Dios.

6 Lectura del libro del profeta Jeremías (31, 31-32a.33-34a)

Mirad que llegan días –oráculo del Señor- en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva.
No como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto.
Sino que así será mi alianza que haré con ellos, después de aquellos días –oráculo del Señor-: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: Reconoce al Señor.
Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande.
Palabra de Dios.

LECTURAS DE LES CARTES APOSTÓLIQUES

7 Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos (8, 31b-35. 37-39)

Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por nosotros, ¿cómo no nos dará todo con El?
¿Quién acusará a los elegidos de Dios?
Dios es el que justifica.
¿Quién condenará?
¿Será acaso Cristo que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?, ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos fácilmente por Aquel que no ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor Nuestro.
Palabra de Dios.

8 Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos (12, 1-2. 9-18)

Hermanos:
Os exhorto, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable.
Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
Que vuestra caridad no sea una farsa: aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados, en el espíritu manteneos ardientes.
Servid constantemente al Senyor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.
Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen estad alegres; con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
No presumáis de listos.
No devolváis a nadie mal por mal.
Procurad la buena reputación entre la gente.
En cuanto sea posible, por vuestra parte, estad en paz con todo el mundo.
Palabra de Dios.

9       Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (12, 31-13, 8a)

Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.
Palabra de Dios.

10 Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios (5, 2ª. 21-33))

Hermanos:
Vivid en el amor, igual que Cristo nos ha amado y se ha entregado por nosotros.
Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano.
Las mujeres, que se sometan a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia; él que es salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia.
El se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son.
Amar a su mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie, jamás, ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.
"Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne".
Es éste un gran misterio; y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
En una palabra, que cada uno de vosotros ame a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete al marido.
Palabra de Dios.

11 Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses (3, 12-17)

Hermanos:
Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión.
Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro.
El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.
Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.
Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo.
Y celebrad la Acción de Gracias: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.
Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.
Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de el.
Palabra de Dios.

12 Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan (3, 18-24)

Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad.
En esto conocemos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.
Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios y cuanto pìdamos lo recibiremos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó.
Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
Palabra de Dios.

13 Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan (4, 7-12)

Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
Palabra de Dios.

SALMOS RESPONSORIALES

14 Podemos repetir todos:
La misericordia del Señor llena la tierra.
Todos: La misericordia del Señor llena la tierra.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escogió como heredad.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia.

Todos: La misericordia del Señor llena la tierra.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.

Todos: La misericordia del Señor llena la tierra.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Todos: La misericordia del Señor llena la tierra.

15 Podemos repetir todos:
Bendigo al Señor en todo momento.
Todos: Bendigo al Señor en todo momento.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor;
que los humildes lo escuchen y se alegren.

Todos: Bendigo al Señor en todo momento.

Proclamad conmigo la misericordia del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor y me respondió,
me libró de todas mis ansias.

Todos: Bendigo al Señor en todo momento.

Contempladlo y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.

Todos: Bendigo al Señor en todo momento.

16 Podemos repetir todos:
Dichosos los que temen al Señor.
Todos: Dichosos los que temen al Señor.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.

Todos: Dichosos los que temen al Señor.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos como renuevos de olivo
alrededor de tu mesa.

Todos: Dichosos los que temen al Señor.

Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.

Todos: Dichosos los que temen al Señor.

17 Podemos repetir todos:
El Señor es bueno con todos.
Todos: El Señor es bueno con todos.

El Señor es clemente y misericordioso,
ento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Todos: El Señor es bueno con todos.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo.

Todos: El Señor es bueno con todos.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.
El Señor es bueno con todos.

Todos: El Señor es bueno con todos.

18 Podemos repetir todos:
Alabad el nombre del Señor.
Todos: Alabad el nombre del Señor.

Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto;
alabadlo, todos su ángeles,
alabad, todos sus ejércitos.

Todos: Alabad el nombre del Señor.

Alabadlo, sol y luna;
alabadlo, estrellas lucientes;
alabadlo, espacios celestes,
y aguas que cuelgan en el cielo.

Todos: Alabad el nombre del Señor.

Reyes y pueblos del orbe,
príncipes y jefes del mundo;
los jóvenes y también las doncellas,
los viejos junto con los niños.

Todos: Alabad el nombre del Señor.

LECTURAS DEL EVANGELIO

19 Lectura del santo Evangelio según San Mateo (5, 13-16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte; tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero, y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.

20 Lectura del santo Evangelio según San Mateo (7, 21. 24-29)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
No todo el que me dice "¡Señor, Señor!" entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa; y se hundió totalmente.
Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los letrados.

21 Lectura del santo Evangelio según San Mateo (19, 3-6)

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba:
"¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?"
Él les respondió:
"¿No habéis leído que el Creador en el principio los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne?" De modo que ya no son dos sino una sola carne".Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

22 Lectura del santo Evangelio según San Mateo (22, 35-40)

En aquel tiempo, un fariseo, doctor de la ley preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?".
El le dijo:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser".
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.


23
Lectura del santo Evangelio según San Marcos (10, 6-9)

En aquel tiempo, dijo Jesús:
"Al principio de la creación, Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre".

24 Lectura del santo Evangelio según San Juan (2, 1-11)

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino y la madre de Jesús le dice:
"No les queda vino".
Jesús le contesta:
"Mujer, déjame; todavía no ha llegado mi hora".
Su madre dice a los sirvientes:
"Haced lo que él os diga".
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dice:
"Llenad las tinajas de agua".
Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les manda:
"Sacad ahora y llevádselo al mayordomo".
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al novio y le dice:
"Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos el malo; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora".
Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.

25 Lectura del santo Evangelio según San Juan (15, 9-12)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo: permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.

26 Lectura del santo Evangelio según San Juan (15, 12-16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.

 

CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

I. ESCRUTINIO

- N. i N., ¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?
- Sí.

- ¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente durante toda la vida?
- Sí.

- ¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
- Sí.

II. CONSENTIMIENTO

1ª. Fórmula (el Celebrante pregunta a cada contrayente)

N., ¿quieres recibir a N., como esposo/a,
y prometes serle fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y, así, amarla y respetarla
todos los días de tu vida?

- Sí, quiero.

2ª Fórmula (los contrayentes proclaman su consentimiento)

El esposo :

Yo, N., te quiero a ti, N., como esposa
y me entrego a ti,
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
todos los días de mi vida.


La esposa:

Yo, N., te quiero a ti, N., como esposo
y me entrego a ti,
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
todos los días de mi vida.

3ª Fórmula

El esposo: N., ¿quieres ser mi mujer?
La esposa: Sí, quiero.

La esposa: N., ¿quieres ser mi marido?
El esposo: Sí, quiero.

El esposo: N., yo te recibo como esposa
y prometo amarte fielmente
durante toda mi vida.

La esposa: N., yo te recibo como esposo
y prometo amarte fielmente
durante toda mi vida.

III. BENDICIÓN I ENTREGA DE LOS ANILLOS

N., recibe esta alianza,
en señal de mi amor y fidelidad a ti.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

MODELO 1 (El celebrante hace una introducción)

1. Per toda la Iglesia: que sea siempre fiel a Jesucristo, con una vida verdaderamente evangélica. Roguemos al Señor.

2. Per N. i N.: que Dios conserve y aumente el amor que se tienen, y les ayude a guardar fidelidad y confianza mutua. Roguemos al Señor.

3. Que cada día logren vencer el egoísmo y cada uno busque sólo el bien del otro, y no se cansen nunca de perdonarse y aceptarse mutuamente. Roguemos al Señor.

4.    Que eduquen con alegría a sus hijos, y vivan muchos años rodeados del amor y la compañía de los familiares y amigos. Roguemos al Señor.

5.     Por los difuntos de nuestras familias: que Dios les conceda la plenitud de su amor en la vida eterna. Roguemos al Señor.

6.    Por todas las familias que pasan dificultades: que no les falte salud, trabajo y amor, y que hallen ayuda en nosotros. Roguemos al Señor.

7.    Por todos nosotros: que el Señor proteja nuestros hogares, aumente el amor entre nosotros y nos dé la confianza y la alegría. Roguemos al Señor.

 

MODELO 2 (El celebrante hace una introducción)

1. Para que vaya creciendo en el mundo el número de hombres y mujeres capaces de hacer el bien, de dar con generosidad y de crear paz y alegría. Roguemos al Señor.

2. Para que en el seno de las familias crezca la responsabilidad por un amor mutuo y constante, por una educación de los hijos en los valores de la vida y de la fe que nos ha enseñado Jesús. Roguemos al Señor.

3. Por estos nuevos esposos, N. i N., para que se amen de tal manera que sean una manifestación viva y sencilla de lo mucho que nos amó Jesús, hasta dar su propia vida por todos. Roguemos al Señor.

4. Para que con su ejemplo y con su palabra, eduquen a sus hijos y a todos los de casa en la fe y en el deseo de hacer el bien, especialmente a los más necesitados. Roguemos al Señor.

5.Por los matrimonios que se casaron hace años y por los que se preparan para casarse. Para que en este momento renueven la promesa de un amor más fuerte y generoso. Roguemos al Señor.

6.Por las familias que sufren a causa de las enfermedades, por las que no tienen el pan necesario, por las que han ido perdiendo la ilusión de amarse y de personarse siempre. Roguemos al Señor.

7.Por los parientes y amigos que han muerto en la esperanza. Que Jesús les acoja en su Reino. Roguemos al Señor.