Como todos sabeis, el pasado 29 de marzo de 2002 fallecia en un terrible y desgraciado accidente de tráfico, nuestro amigo Josep Salmerón.
Creo que la mayoría de nosotros ya sabiamos del caracter afable y bonachón de Josep, pero para aquellos que no tuvisteis la suerte de conocerle, aquí teneis la crónica que me remitió acerca del III encuentro celebrado en San Agustín de Guadalix, el pasado més de febrero, y al que no pude asistir.
Sus palabras dejan un rastro de sabiduria, afición y compañerismo, elementos anhelados y en ocasiones dificilmente alcanzables.

Hasta siempre, Josep...

Imágenes cedidas por Pepe de la Parte.

"Nuestra crónica empieza una semana antes, momento en el cual tenemos tiempo para poder sacarle el motor al TS y valorar los daños del cigueñal. Tras una noche con los amigos, sin dormir, habia quedado con mi copiloto y mecánico, Juan Carlos, y con otro amigo nuestro, Mateo, los cuales nos poniamos a las diez de la mañana del domingo a desmontar el motor y colocarlo en el soporte para valorar daños. Con un cigueñal rectificado preparado para instalarlo en caso necesario, cual fue nuestra sorpresa cuando vimos que únicamente se habia fundido la tapeta de biela en el cigueñal, pero sin rayar éste. Ya nos ves a Mateo y a mí rectificando con estropajo poco abrasivo y pasta de esmeril las muñequillas. Lo dejamos espejo! A las diez de la noche ya estabamos probando, tras haber instalado un cárter con más capacidad y una bomba retocada con más presión para no volver a tener más el mismo problema. Cuando el motor gira muy alto de vueltas, los 2.5 l son insuficientes y se quedan arriba, con lo que los cojinetes de biela se quedan sin lubricación. La semana fue para poner el coche a punto, instalar el radiador de aceite y la radio para el camino. Eran las diez de la noche del viernes, cuando dábamos por finalizado el trabajo. A las 4.30 de la mañana del sábado saliamos de casa rumbo a Madrid. Allá donde parábamos a repostar, comentarios del responsable de la gasolinera, el cual siempre tiene alguna anécdota en el recuerdo sobre el coche y las peripecias que hacían con él. Tardámos 6 horas en recorrer 600 kms. Super limitados de desarrollo con las llantas de 13. Todo el camino Juan Carlos y yo diciendo que habia que ponerse en serio a trabajar en la caja de 5 velocidades.

Llegando a Madrid nos llama Pepe, que estaban a punto de salir al rallye de regularidad y que Juan Carlos Fernandez tenía problemas con los cables de bujía. Nos dirigimos a Tiendas Aurgi de San Sebastián de los Reyes y nos desplazamos luego hasta San Agustín de Guadalix, punto de paso del rallye.En un bar del pueblo almorzamos y unos vecinos del lugar preguntándonos por el coche y explicándonos quien preparaba estos coches en Madrid. Parecía que estaban soñando viendo de nuevo un TS. Vemos a los primeros participantes del rallye y decidimos ir al inicio del tramo en busca de Juan Carlos para hacerle la asistencia rápida! Qué mejor asistencia para un 8 que otro 8! Tras ésto, nos dirigimos a Retro Móvil, dónde nada más llegar, aparcando, se nos presenta Isidro, de Madrid, propietario de algunos Simca Rallye y simpatizante de los 8. Empezamos a hablar y nos presenta a su hermano y amigos, propietarios de Renault 8. Impresionante! A priori, el ir a la concentración, ya nos hacía ilusión, pero todos éstos eventos, nos llenaban aún más de satisfacción. Ya quedamos para el siguiente día con Isidro y sus amigos, que vendrían a San Agustín. Todo entre amigos.

Partimos de la feria tras el 10 de Pepe y Lourdes, y nos dirigimos a San Agustín, donde nos encontramos con otros compañeros de Barcelona, y del resto de la península. Los comentarios sobre el viaje, viéndo los coches, presentaciones del resto de personas asistentes. Celebramos la asamblea, la cual creo que fue muy provechosa y activa, y con muestras de que el club es un club plural y buscando soluciones a los posibles problemas que se puedan dar o plantear. Como he dicho en varias ocasiones, es un club de propietarios, no de coches y lo que ha de predominar es el trato entre los socios, por encima de todo. El día de la concentración, mi copiloto y yo, nos pusimos el mono de faena porque el cable del embrague se había destensado y costaba entrar alguna marcha, así como eliminar un silbido que se oía por la admisión. Nos desplazamos al campo de deportes de San Agustín, y aquello era como un sueño. Más de una veintena de Renault 8 y 10 allí se erguían orgullosos de estar entre sus compañeros de Fasa. Comentarios sobre los motores, mejoras, anécdotas...Fantástico. Sobre todo el ambiente. Entre amigos, con gente que no conocía, pero es igual, entre amigos. Tras el repostaje nos metimos en una virada carretera, en la cual, algún TS hizo gala de ser "todoatrás" marcándose alguna cruzadita para la ocasión. Genial. La llegada a Retromóvil atrajo a los allí presentes que no dudaron en acercarse a contemplar las máquinas. Tras la visita a la feria, donde nos obsequiaron con algunos trofeos a los venidos de más lejos, celebramos la comida. Me quedé impresionado del montón de gente que estabamos en el restaurante, a la cual, aunque algunos de ellos todavía no les conozco, les felicito por el evento logrado, y les animo a mantenernos en la línea que lleva el Club. Tras la despedida, pues había que volver a Barcelona, es en el viaje de vuelta cuando empiezas a reflexionar, y cada vez te impresiona gratamente lo agradable que fue el evento, y el gusto que te queda en la boca de no haber podido compartir más tiempo con la gente. ( Dicen que lo bueno si breve, dos veces bueno). La verdad es que conocí y hablé con un montón de gente, gente del Club y simpatizantes y lo que predomina son las ganas de repetirlo.

A la vuelta, el R8 de Esteban, dijo que quería quedarse en tierras aragonesas, y tuvo un problema con el encendido. Tras avisar a la grua, lo llevamos al taller más cercano,(que por cierto, el dueño había corrido la copa TS) donde se quedó y reemprendimos el viaje en mi TS con los cuatro a bordo. Sin problema, pues con el desarrollo que llevabamos, ibamos igual de rápidos que con dos personas. Se comportó como los toros que nos encontramos a lo alto de los montes de la N-II. Al final aunque un poco cansados, contentos y satisfechos, y la mente puesta en la próxima, en Can Padró."

Un saludo,
Josep.