Estos apuntes están sacados de libros, litografías, pinturas, o simplemente sobre ropa encontrada en ferias de los pueblos de Mallorca.

     Hay que tener en cuenta  que nuestros   antepasados no seguían unas normas estrictas  en su indumentaria.

     Si viajamos por el siglo XVIII, vemos que se seguía el estilo de la época, pero también es cierto que había mucha variedad, sobre todo por el hecho de que la gente adaptaba los materiales que tenía a sus necesidades. Su modo de vestir  dependía de su profesión, su poder adquisitivo  y su clase social.

 

                  Indumentaria Femenina

 

          Antes de diferenciar los dos tipos de vestidos, el de payesa y el de dama de la nobleza, comentaremos que, la mujer mallorquina del siglo XVIII, solía peinarse con una raya en medio (ya lo dice una canción: "una clenxa en dos sementers") y los cabellos bien recogidos en una trenza que se ataba con un lazo generalmente negro.

 

Traje de payesa

          

            La payesa mallorquina se cubría la cabeza con un rebocillo   ("rebosillo")de algodón o con un pañuelo atado al cuello.

          Vestía un jubón muy ajustado al cuerpo y un poco escotado, con mangas que llegaban por debajo del codo. Solía ser negro, pero los había de otros colores. Se abrochaba por delante. La lana y el anascote eran las telas que más se llevaban aunque había otras. En lugar del jubón, en ocasiones, solía llevar una camisa de manga larga.

           Para el trabajo se ponía "manegots", especie de mangas postizas, confeccionadas de algodón, lino o indiana, que servían para proteger.

          La ropa íntima, como los calzones, camisas y enaguas también eran de algodón. Las enaguas se llevaban directamente sobre la camisa y a veces llevaban más de una.

         En invierno sobre las enaguas, llevaban algunas faldas más, que podían ser de diferentes colores, siendo del mismo estilo y forma que las enaguas.

          La falda estaba hecha de algodón y podía ser de un solo color o de rayas. Como los telares hacían las piezas con un ancho de 70 u 80 cms., normalmente añadían un puño para alargarla. Siempre la mujer del campo utilizaba los materiales que tenía más a mano para confeccionar sus vestidos y el algodón y la lana eran los más comunes.

          Sobre la falda llevaba un amplio delantal podía ser de  " llista" , lana o estambre, pieza usada propiamente para el trabajo.

          Las medias se tejían a mano, eran blancas o de color, las llevaban atadas con una cinta. En invierno protegían del frío, pero parece ser que en verano no llevaban.

           Los zapatos eran de vaqueta y de piel negra. Para el trabajo solía ir descalza.

          Cubría la cabeza con un sombrero grande de palmito para protegerse del sol.

 

Traje de señora 
   o de damas

          El rebocillo era de seda, tul o encaje, liso o bordado, tenía forma acampanada y terminaba en punta o redondeado sobre el pecho. Si la mujer estaba de luto, se ponía sobre éste que era blanco un más pequeño de color negro.

          Cuando las damas iban engalanadas, sobre el rebocillo una capita muy lujosa que podía ser de seda bordada y en el cuello un "guatlareto", adorno en forma de
abanico abierto.

          El jubón era de seda o de otros tejidos importados. Sus mangas se abrochaban con una botonadura de oro o plata.

          La falda era larga y ancha, de tejidos vistosos, lisos y estampados. La calidad de los tejidos variaba según la categoría social.

          Las medias eran blancas o de colores claros.

         Los zapatos eran bajos y escotados, entre las más acomodadas se llevaban los escarpines.

          La mujer se cubría con la manta, especie de mantilla de franela de color negro, que llevaba con guarnición también  negro, formando una cenefa bastante ancha. En verano se usaba generalmente una manta de  muselina blanca con una tira satinada.

          Ente las joyas, lo más destacado eran las botonaduras del jubón, cordoncillos,
cruces e Malta de oro, relicarios, rosarios etc.

 

Indumentaria masculina

 

Traje de payes

            El hombre se cubría la cabeza con un pañuelo de algodón, "llista" o "bolics".Usaba un sombrero de palmito para trabajar en el campo.

           Usaba camisas de "draps", "llista" y algodones de cuello muy bajo y estrecho.

           El chaleco era de lana o "llista".

          Los pantalones eran muy anchos "calçons amb bufes", lisos o a rayas de colores, que se ataban con una cinta en la cintura y por debajo de las rodillas. Se confeccionaban también con telas de algodón o "llista".

       Debajo de estos pantalones llevaban otros de la misma forma, hechos con "draps"algodón o hilo, eran los calzonzillos.

          En la cintura y para sujetarse los pantalones llevaban una faja ancha de lana
o algodón.

          En invierno llevaba medias de algodón o de lana.

          Los zapatos eran de vaqueta  sin teñir. Entre los pastores y  jornaleros eran de
uso frecuente las abarcas.

          Entre las prendas de abrigo se llevaba la zamarra, propia de los pastores.

 

Traje de señor

 

        

         Los señores se cubrían la cabeza con un pañuelo de seda o indiana. Llevaba un sombrero de fieltro o de lana de amplias y redondeadas alas.

          La nobleza usaba las camisas bancas, de cuello bajo y estrecho.

          El chaleco de seda o indiana llevaba una doble botonadura.

         Los pantalones se confeccionaban de seda o  indiana, siempre teniendo en cuenta su clase social.

          Las medias eran de hilo en verano y estambre o de lana en invierno.

          Los zapatos eran bajos, abiertos por delante y atados con cordones.

          En invierno llevaban una capa a modo de abrigo.

 

 

        

           Este es un breve recorrido, sobre la indumentaria mallorquina, donde se aprecia, que la clase social, influía notablemente. Entre los mismos señores de ciudad, hubo distinciones en su manera de vestir. Lo mismo ocurría en la clase rural.
          La gente del campo y de categoría más humilde, intentaba copiar siempre a los señores en su vestimenta y la uniformidad no existía.

          

 

BIBLIOGRAFIA

Mulet, Antonio, El traje balear en doce láminas del siglo XVIII. Palma: 1951.

Vilella, Cristòfol, Trajes de la isla de Mallorca. Barcelona: Imprenta Juvenil, 1989.
                                ISBN 84-85354-27-2.

 

   

 

         

 

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