Tu río inexplorado
Te recorro
muy despacio, como a un río no explorado,
viajando
por tu cuerpo que a mi paso se estremece;
volando
sobre tu pecho, me pierdo en ese camino
que huele
a mar, que sabe a mieles y a pan.
Busco lo que se
esconde en tus recodos,
entre cadenas
de anhelos
sacudiré la noche con suspiros y susurros
y eternamente
guardaré tus caricias...
en mi alma.