SR.  ARTIGAS  ESPINOSA

 

El 28 de setiembre de 2001 se realizó la presentación en Montevideo de este libro, en salones del Club Soriano.

Uno de los oradores fue el Sr.Artigas Espinosa, periodista, nativo de Santo Domingo Soriano y hablando en representación del pueblo de la Villa.

 

"Estamos labrando el acta de nacimiento

de Santo Domingo Soriano"

 

"Como hijo de Villa Soriano y en nombre de sus pobladores

sólo me resta decirles ¡gracias, muchas gracias!"

 

SR. ARTIGAS ESPINOSA:

"Sr. Pte. del Club Soriano Dr. Aramís Gómez Berisso, integrante del Grupo Santo Domingo Prof. María Teresa Barbat, historiadora Pilar Barris, integrante del Centro Histórico de Villa Soriano Sr. Frabricio Galeano, mercedarios, sorianenses, público en general:

Con profunda satisfacción un villero se dirige a uds., tal vez con la voz un poco mal pero con el corazón en la mano, resaltando las investigaciones llevadas a cabo por don Wilde Marotta Castro durante lustros y que hoy ve culminada su labor. Hoy en Montevideo, quien haciéndose eco de nuestro orgullo, nos recibe en la reafirmación de una fecha: 1624.

Nadie podrá negar que esta fecha, comienzo del proceso fundacional de Santo Domingo Soriano, ha sido controvertida por historiadores de los más distintos orígenes: vernáculos, salteños, montevideanos, entrerrianos y algún español, más periodistas capitalinos que, sentados detrás de un escritorio, escriben sobre Villa Soriano, desconociéndola, como desconocen las andanzas villeras de José Artigas y sus hijos con Isabel Sánchez, de cuya descendencia vive en nuestro pueblo Díver Acosta Bello, tataranieta del prócer.

A algunos de ellos no le presto atención a lo que escriben ya que pretenden ignorar y creo deliberadamente, determinados hechos, pues así lo he notado en numerosas publicaciones y biografías. Reinvindico aquí, con el permiso de uds., el origen de la "Primera Dama del Teatro del Río de la Plata" Trinidad Guevara, nacida en la Villa el 10 de mayo de 1798, hija de Joaquín Ladrón de Guevara (natural de Castilla La Vieja) y de Dominga Cuevas (oriunda de Villa Soriano), quien abandonó el pueblo muy joven en pos del amor de un apuesto capitán de 24 años, don Manuel Oribe.

Ruben Artigas Bulla Sugo, nacido el 22 de noviembre de 1920, técnico de las únicas selecciones uruguayas de básquetbol que conquistaron el bronce olímpico.

Dr. José Manuel Cerviño, nacido en Villa Soriano el 27 de julio de 1920 y fallecido en 1980, profesor agregado de Medicina, prof. titular de Patología Médica y Director de la Clínica Endocrinológica de la Facultad de Medicina y del Instituto de Endocrinología del Ministerio de Salud Pública; 1966 profesor emérito. Recibió el premio Soca en dos oportunidades y además el Premio Lestido. Fue Miembro Honorario  Extranjero de la Academia de Medicina de Buenos Aires y de la Sociedad Argentina de Endocrinología. Miembro Honorario de la Sociedad Uruguaya de Endocrinología y primer presidente de la misma. Miembro extranjero de la Sociedad de Endocrinología de Estados Unidos de América, de la Sociedad de Endocrinología y Metabolismo de Chile, de la Real Sociedad de Medicina de Londres, Miembro Titular de la Academia de Medicina del Uruguay.

En estas tres figuras emblemáticas sintetizo la proyección que tuvo Uruguay a través de estos tres villeros, a las que debemos agregar, sin partidarismos de por medio, a los generales Pablo y Gervasio Galarza (h), quienes tuvieron fundamental importancia en la vida institucional del país, además de una serie de profesionales y personalidades como Miguel Angel Sugo, nacido en la Villa el 11 de marzo de 1913, uno de los pocos escultores de mármol aún vigentes en el mundo entero, radicado en San Juan (R.A.).

Traje a colación, esta tal vez para algunos extensa lista, en un pueblo de algo más de mil habitantes, para recalcar el sentir de una población que luego de muchos avatares, negándose a desaparecer, reflota orgullosamente desde su pasado hasta nuestros días, aquello que significa su acervo artístico, científico, deportivo, cultural y político, como un acontecimiento nada común en una población de estas características, hechos que ven su culminación en las investigaciones del Sr. Marotta, que marcan nuevos derroteros históricos y un posicionamiento de mayor firmeza enfrentando el futuro.

Dando fin a esto que pretende ser una apretada síntesis de la vida de un pueblo, que, aunque algunos se resistan a ello, ha tratado de marcar un rumbo en la vida nacional desde los tiempos de la conquista. Reiteramos el agradecimiento al Sr. Marotta por sus 20 años de investigación que permiten reinvindicar una fecha, sobrellevando muchas veces, con su tosudez de verdadero tano, el sarcasmo con que pretendían desanimarlo. Así, cuando el cansancio lo agobiaba, Montevideo, Buenos Aires, Santa Fé, Río de Janeiro, vieron su a veces rengueante figura sin entregarse nunca.

Hasta el Archivo General de Indias de Sevilla (España) conocieron sus inquietudes epistolares, por vía diplomática, recabando datos, documentos, a un costo tal vez momentáneamente inaccesibles, pero juntando dólar sobre dólar, llegaba a la cifra requerida porque deben saber que debido a su natural modestia, jamás solicitó ayuda pecuniaria y así ¡cuando no podía, no podía!

En este periplo de presentaciones que comenzó en Mercedes, siguió el 15 de setiembre (Día del Patrimonio) en Villa Soriano y culmina posiblemente hoy ante ustedes, estamos labrando el acta de nacimiento de Santo Domingo Soriano, en lo que en términos legales se conoce como inscripción tardía.

Deseamos que la publicación de "Los Indios Mansos de la Banda Oriental" constituya un ¡parate!, llevando a muchos un momento de reflexión y tal vez, si su razonamiento se lo permite, cambien la opinión sustentada hasta ahora.

Nuevamente al autor, yo, como hijo de Villa Soriano y en nombre de sus pobladores, sólo me resta decirles ¡gracias, muchas gracias!"