POESIAS

Dibujo de W.Marotta

 

POEMA A SANTO DOMINGO SORIANO

                                                                                                                                                  

                                     ¿De qué prehistoria se nutrió tu planta                                       

 Audacia de un sayal; la Cruz levanta

la burbuja en zigzag del Vizcaíno

 

Juega el Hum su rigor; es tu destino

"Villa de la salud" ya te agigantas

con Estandarte Real, con gran Cabildo

la colonia está en voz por tu garganta!

 

Pero te llama Asencio y la proclama

un sahumerio antañón se te derrama

entre lunas y rejas de memoria.

 

Totem y Fray dialogan a la vera...

y se agachan tus santos de madera

al peso de los bronces de la historia

                    Iris de López Crespo

 

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VILLA SORIANO

 

Villa de Soriano

fuiste el primer pueblo

que el conquistador

fundó en nuestros pagos.

 

Para tu desgracia

como en otros casos

el tiempo y los hombres

te fueron dejando...

y cual pobre gente

que pide mendrugos

y viste de harapos

esperas la muerte,

que por no matarse

jamás nunca llegue

para despenarte.

 

Villa de Soriano

perdiendo tu vida

en lenta agonía

tienes la esperanza

que acaso, algún día

cambie tu destino

tal vez por milagro

y seas feliz...

como en el pasado.

                    Omar Walter Bianchi

Un sencillo poema que deja en la Villa el Sr. Bianchi, Inspector de ventas de la Cía. de Cemento Portland - ANCAP. Suplemento El Día, Montevideo, 11 de agosto de 1974.

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                SANTO DOMINGO

                                                        (Fragmento para "Pocho" Marotta)

La torcaza y el biguá                                                               

el ciervo y el doradillo                                                               

viven libérrimamente                                                               

bajo un gran cielo celeste;

sobrevuelan las llanuras

de chanáes y charrúas

que murieron por sus tierras

en fieras confrontaciones.

El indígena sospecha

que algo ocurre en sus dominios,

pero lejos de saber,

lo envuelven con viejos trucos.

Es la historia que se viene

amontonando su escoria

para que el juego del siglo

la convierta en una gloria.

El hombre blanco, europeo,

occidental y cristiano,

llega en carabelas blancas

con la cruz y la palabra.

Pero a la cruz la acompañan

la pica y los arcabuces

para rubricar en ley

el mandato de un gran rey.

Son halcones rapaceros

que buscan fáciles presas,

aventureros famosos

respaldados por pendones.

La palabra de Dios suena

como clarín altanero

en el bosque adormecido

lugar de paz y sosiego.

La india con su marido

cuidan a su pichoncito

para que viva contento

apegado a su terruño.

Empieza a formarse la trama,

La Historia Patria ya empieza,

la india, el niño, el guerrero,

defienden su propio suelo.

Muy cerquita, en la Colonia,

los portugueses se instalan,

resuenan los arcabuces

en el aire enrarecido.

Y se torna conflictiva

la tirantez de poderes;

Tordesillas es una línea

muy difícil de ubicar;

la manejan los de arriba

según venga la ocasión.

Cede España un par de grados

que Portugal aprovecha

y surge una férrea puja

en mantener extensiones...

El Chaná nada comprende

de subterráneas maniobras;

las potencias se manejan

con códigos muy estrictos.

El, ingenuamente asiste

como presa, sorprendida;

y sin saber lo han metido

en un juego entretenido.

Y desde que el mundo es mundo

los poderosos resuelven:

arman y desarman siempre

el ajedrez de la historia.

Hoy, en el año dos mil,

terminada la retórica,

portuguesa y española,

se pone en tela de juicio

el problema del lugar.

Y se cuestiona la fecha

en que se fundó Soriano,

y si ese nombre proviene

de algún lugar italiano.

Y no se ponen de acuerdo

en este punto tan vano;

si fue en el veinticuatro

-de mil seiscientos-,

o cincuenta años después,

serán algunos papeles

que alguien miró al revés.

Muy poco agregan o quitan

los encargados del pleito,

al acto fundacional

en esta Banda Oriental.

Al rampante corcel blanco

del escudo de Soriano

no se le puede mover

y menos modificar

aunque los críticos digan

que es caballo pitucón:

yo digo que es redomón

este caballito blanco.

Es un acierto total

el emblemático escudo:

bien lo saben los de aquí.

Y aquel que se precie de bueno

que se deje de remilgos

porque nadie negará

QUE LA PATRIA NACIO AQUI.

                                        Wilson Armas Castro

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            GRITO DE ASENCIO

Sr. Wilde Marotta: Reciba estas sencillas décimas patrióticas como reconocimiento a su importante obra creativa: el Escudo de Soriano y el Parque Asencio. Con respeto y admiración. María Luisa Bastos de Gianechini

 

GRITO DE ASENCIO

El 28 de febrero de 1811

se oye un grito que responde

nativo, agreste y austero

todo el paisaje campero;

grito de valor y gloria

grito que se hizo historia

grito del gaucho oriental

¡alarido general

y presagio de victoria!

 

Grito de amor a la tierra

y amor a la libertad

resuena en la soledad

que el monte nativo encierra

y convocan a la guerra

con valentía y coraje

y con un odio salvaje

contra el español tirano

¡de este pueblo americano

con siglos de vasallaje!

 

Este puñado de gauchos

rompe el matinal silencio

del arroyo de Asencio

cual fabulosos centauros;

tropel decidido y raudo

es la chispa que enciende

y en la campaña se extiende

el ansia de libertad

¡una misma voluntad

que hasta el cielo asciende!

 

Son Viera y Benavídez

son los caudillos de Artigas

los que no sienten fatigas

ejemplares de una estirpe

con voluntad de ser libres

y así la "Admirable Alarma"

es la decisión que encarna

en el alma de una raza

¡y que al opresor rechaza

sin soldados y sin armas!

 

Son los Héroes del ayer

los gauchos del año once

que hoy son historia y son bronce

al que no pueden vencer

porque saben defender

a su patria tan sagrada

¡Cuánta sangre derramada

fertiliza las colinas

y en mi suelo aún germina

como semilla sembrada

 

Mirando el brioso corcel

del Escudo de Soriano

oigo el redoble lejano

de sus cascos por doquier

como un tambor del ayer

que aún repite fervoroso

con un fervor contagioso:

¡Libertad, libertad, libertad

libertad, libertad, libertad!...

¡que este es el don más precioso!

                                        DOLORES, febrero de 1987

                                        Ma. Luisa Bastos de Gianechini

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STO. DOMINGO SORIANO

                                                CIFRA - por Bosco Castro

                                                    Esta canción fue interpretada en los actos de presentación del libro.

 

Hay una joya en mi pago

hay una joya en mi pago

que no brilla ni relumbra

hay que buscarla en la historia

pa´encontrar su dimensión

porque es como el oro en bruto

no lo halla cualquier chambón.

 

Empezó en las reducciones

empezó en las reducciones

con indios y misioneros,

toda clase de avatares

enriquecieron su vida,

siempre de existencia humilde

nuestra memoria no olvida.

 

Tuvo épocas de esplendor

tuvo épocas de esplendor

y población abundante

un cabildo pa´ la ordenanza

y fue punto de reunión

de hispanos, indios y tropas

de una estirpe en formación.

 

Dueña absoluta de toda

dueña absoluta de toda

antiguedad y tradición

muestra orgullosa el pendón

aunque perdida en el tiempo

testigo y protagonista

de la patria en nacimiento.

 

Muchas huellas han quedado

muchas huellas han quedado

ya sea de paso o fijas

de los grandes personajes

que por ella transitaron

las reliquias y la historia

que hasta nosotros llegaron.

 

Por eso es que aquí le canto

por eso es que aquí le canto

como un hijo de estos pagos

un homenaje y saludo

a este pueblo tan austero

iniciado por indios si

pero oriental fue el primero.

 

Hay una joya en mi pago

hay una joya en mi pago

de valor incalculado

a la sombra del timbó

la contempla adormecida

Santo Domingo e´ Soriano

cuanta historia y cuanta vida.

 

                                                Bosco Castro

                                                    4 junio de 2001