De una Charla Dharma en el Centro Zen de Cambridge, 19 de diciembre de 1985.
Si tu centro se vuelve fuerte, entonces puedes ver correctamente, oír correctamente, oler correctamente, el pensamiento es correcto, la acción es correcta. Si tu centro se mueve, entonces esto no es correcto. Por tanto espero que libremente todos inspiréis y espiréis: “mente clara, mente clara, mente clara”. Percibid vuestra mente aquí (indicando al área que se encuentra por debajo del ombligo. Inspirad, espirad, “mente clara, mente clara,” o “Kwan Seum Bosal, Kwan Seum Bosal, Kwan Seum Bosal.” Cuando inspiras, tu estómago se vuelve grande; cuando espiras tu estómago se vuelve pequeño. Con práctica, tu centro se torna más fuerte, más fuerte, más fuerte. Entonces puedes controlar tu respiración, tu condición, tu situación. Entonces puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Luego puedes ver claramente, oír claramente, oler claramente, pensar claramente, actuar claramente. El cielo es azul, la pared es blanca, el árbol es verde, el perro está ladrando “guau guau”, así simplemente todo es la verdad. Esto se vuelve tuyo. El mundo entero se vuelve tuyo.
La pared es blanca. ¿Cuánto crees en que la pared es blanca? El cielo es azul. ¿Cuánto crees en que el cielo es azul? Entender únicamente que “el cielo es azul” no puede ayudarte. ¿Cuánto crees en esto? ¿Un diez por ciento? ¿Un veinte por ciento? ¿Un noventa por ciento? Incluso con un noventa por ciento tienes un problema. Cree al cien por cien.
Puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Entonces puedes creer al cien por cien que el cielo es azul. ¡Es posible!
Esto significa que tu mente es completa. El sol, la luna, las estrellas: todo es completo. Una a una, cada cosa es completa. Tu mente tiene substancia, luego el sol, la luna, las estrellas, todas las cosas tienen substancia, la misma substancia que tu substancia. Así pues una a una, cada cosa la tiene: la substancia. “Una a una, cada cosa es completa; una a una, cada cosa la tiene.” Lo siguiente: la substancia, el nombre y la forma se convierten en uno. Por tanto la substancia ya aparece en todas las cosas. El cielo es azul, el árbol es verde, la pared es blanca, todo esto se vuelve tuyo.
Entonces puedes hacerlo todo, en este punto. Así que espero que todo el mundo lo intente, tan sólo “no-sé”, intentadlo, intentadlo, intentadlo, entonces vuestro centro se volverá más fuerte, más fuerte, más fuerte. Luego puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Entonces todo es claro. Por tanto espero que vayáis derecho, lo intentéis, lo intentéis, lo intentéis, pronto alcancéis la iluminación, y salvéis a todos los seres del sufrimiento.
Gracias.
Traducido por Eduardo del Valle Pérez